Es una cuestión de apertura a la luz

Estas tres imágenes fueron registradas a la misma hora, sin embargo son distintas, porque una fue tomada con mayor exposición a la luz que la otra.


En un caso, el obturador quedó mas tiempo abierto que en los demás. Si hubiera tomado la foto en modo automático, solo veríamos algo oscuro con un punto blancuzco arriba y nos hubiéramos perdido muchos detalles, por falta de luz.

Estas fotos me hacen pensar en las cosas que perdemos de ver porque nos falta luz. Mejor dicho, porque no dejamos que la luz nos penetre y nos muestre aquello que se nos escapa de nuestra posibilidad. Al igual que el modo automático de las cámaras fotográficas, a veces solo registramos parte de las realidades. En la noche uno cree no ver. Pero ve; o es capaz de ver. Solo que le falta el instrumento apropiado para poder ver, dejando que esa mínima luz que está presente en lo mas profundo de sus oscuridades, pueda exponerse. Para los cristianos, ese instrumento es la fe en Jesucristo, o al menos en la existencia de un ser capaz de mostrarnos que todo puede ser visto como un hermoso retrato o paisaje; que las variaciones de luces y sombras son necesarias para poder contrastar, distinguir y valorar adecuadamente nuestra existencia y poder así amarla y disfrutarla. Como un buen paisaje, de luces y sombras.

De exámenes y triunfos

Generalmente a15623870-hand-with-red-pencil-estimate-final-exam-stock-photosociamos a los exámenes con éxitos y fracasos, en general,  porque nos focalizamos en el resultado del exámen mas que en otros aspectos del mismo. Cuales aspectos? La preparación, el compromiso, la condición para aprobarlo, la apropiación de los saberes que me permitirán superar el exámen y por sobre todo, la aceptación de la realidad superadora que implica someterme al examen. Ser sometido a un examen es siempre una oportunidad de demostrarme que puedo afrontar situaciones incómodas, adversas, mas allá del resultado del examen. Y esto YA ES ALGO BUENO. 

El éxito es una experiencia ligada a resultados, y cuando éstos no se dan, a veces recurrimos a sustitutos de menor valía. Pero la realidad es que un examen trasciende el resultado, por lo tanto no conviene atar el éxito de un exámen a su resultado sino a su recorrido, ya que tal vez un buen resultado haya sido haber atravesado ese examen, y aunque no lo haya superado, atravesarlo una y otra vez hasta que sea superado.

Admiro mucho a quienes tienen esta actitud. Que ven que todo es y será examinado, y que por lo tanto habrá que prepararse. Admiro a los alumnos que no bajan los brazos ni buscan culpables. Que se enfocan en la prepraración y no en el resultado. Y que disfrutan ( en menor o mayor medida) de lo uno y de lo otro. Porque la preparación es clave y garantiza cuánto ganaste con la experiencia de ser examinado, y eso ya es tener éxito. El éxito que deviene de saber que se hizo todo lo posible, se preparó todo lo posible